Mientras respiremos, nada está mal

28.11.15

Si te extraño no es extraño

Extrañar.
Extrañar eso que un día juramos odiar con alma y cuerpo. Eso que un día arrancamos de nuestro alma feroz y furiosamente, eso que deseamos nunca más hacerle lugar en nuestro corazón.
A ESE alguien, que fue importante en nuestra vida por un tiempo y que en otro tiempo ya no. Por razones X y con un paso de distancia todo ese amor se hizo odio y rencor. Se transformó de un "para siempre" a un "nunca más".

Extrañar a esa persona que borramos el contacto, sus fotos, sus mensajes, su todo. Borramos su existencia de la nuestra y seguimos de pie, intentando creer que ese lugar, podría ser ocupado por alguien más. Confiando en eso de que cuando se pierde algo se gana otra cosa; pero yo sé que no es así. Creía que sí, como cualquiera que le dice adiós a alguien esperando que nunca más toque nuestra puerta. Creía que al decir adiós a alguien, llegaba alguien con un hola más fuerte que esa despedida. Creía que ese vacío que había quedado en mí se llenaba fácilmente con un desconocido amable y cariñoso.
Pero hoy yo sé que no es así.

Extrañar.
Extrañar cuando se te viene abajo un mundo de hipocresía y cosas banales. Anhelar volver a tener con nosotros esa verdad que algún día alguien impregnó en nuestra vida, en nuestro alma. Y que partió el día que ese alguien mintió, junto con él. Porque todos pecan y nadie se salva de eso. Y si no se aprende a perdonar hasta la mentira más grande, solo estamos mintiéndonos a nosotros mismos. Creyéndonos el único ser del mundo que no peca más de una vez o que puede ser perdonado todas las veces que quiera.

Entender.
Entender que a la larga o a la corta se vuelve. Se acepta, se supera, y el rencor no existe más. Porque acá si, acá si que existe algo más fuerte que lo supera todo: el amor.

Y ahí sí. Una coincidencia de cuatro brazos que se entrelazan de dos en dos y se difunden cariño por la ropa, por la piel. Un cariño escondido en resentimiento, por tanto tiempo que ya no se recuerda cuánto. Pero que al fin, después de tanto, un día se puede demostrar.

Se odia mucho, mucho; tanto como después se extraña. Se entiende y se abraza. Y se vuelve.

Porque SIEMPRE hay un regreso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario