Y me doy cuenta que la única razón del vacío es el no ser uno mismo. Es el guardarse, el reprimirse, el quedarse. El callar. El no aplicar la esencia que llevamos dentro, lo más puro del ser.
El no sonreír plenamente, el no ser sinceros, no sólo con el resto sino más -y peor-con nosotros mismos.Cuando no nos permitimos hacer todo aquello que se nos de la gana, sabiendo que alguna vez si fue así. En nuestra mente recordamos esos momentos de libertad absoluta, en los que el quedirán era la nada y la inocencia de las risas opacaba todo.
Pero después de un tiempo, cuando algún extremo importante de nuestra vida cambia, también cambiamos nosotros, y por lo general, esto se da por el famoso quedirán - quepensarán que tanto nos afecta.
Ahora, después de dos (quizás tres) días de vacío, al fin comienzo a saciarme el alma. Comienzo a llenarme. Y decidí comenzar por donde mejor se comienza: el principio;
que aunque trae nostalgia también complementa y hace crecer -más y de vuelta- ; Viernes, frío, y tres viejos amigos; escuela primaria y más de una vida de recuerdos. Me lleno, me completo con eso: saludar a los nenes de segundo y tercer grado, ver jugar al fútbol a mi hermano con sus amigos, disfrutando séptimo grado y ver a las nenas quedarse sentadas hablando de lo que son -probablemente- sus primeras experiencias en el camino de la vida, charlar con los profesores, recordar y reír, saludar a las cocineras, abrazarme con la que limpia, entrar a las aulas y escribir "Egresados 2013" y salir corriendo cual nenes de 1º.
Me sacio con lo viejo, con lo que no puedo volver a vivir y con lo que ahora, no es más que un conjunto de recuerdos.
Y no solo eso, sino que me siento acompañada, contenida, querida. Rodeada de gente que más allá de todo error me quiere en serio, o eso transmite cada vez que aparezco por ahí. Gente que me vio crecer y que creció conmigo, y que me acompañó sin soltarme nunca. Que a pesar de todo, sigue ahí.
Entonces cuando caigo de esto es cuando ya no siento ese cruel vacío: cuando la soledad y la falsedad de las personas no me importa ni me afecta: los tengo a ellos. A los verdaderos. ¿Qué mas necesito?
Supongo que la vida me irá dando más gente como ella, y que solo es cuestión de tiempo y confianza.
Pero ya tengo la base y por donde comenzar.
¿Qué más necesito?
El hambre no es sólo cuando no hay qué comer: sino también cuando hay y no comemos.
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