Como fiel minita no puedo evitar compararme con ella, ELLA, esa que todas tenemos. Esa que por más que por algún momento nos sintamos las mas lindas de todas, se encarga de hacernos recordar que flasheamos banda y nada que ver. Porque Ella es la de la hermosura indiscutible, la que no le encontras ni un defecto en la cara -quizás en el cuerpo, pero eso a pocos les importa-; la típica diosa que merece estar con el más lindo de todos. Y ese lindo, justamente ese, es el que me tiene que atraer a mí. El más inalcanzable, el más difícil, tan lejano que mis ojos sólo lo pueden ver como a la luna.
Aunque quizás, nunca se me hubiera cruzado gustar de él si no hubiera notado un acercamiento de parte de el también, con su vuelta de un viaje a USA tan esperada, su andar soberbio y su pelo dorado.. y su piel bronceada...... Capaz nunca me hubiera fijado en él si no me hubiera percatado de esas miradas fijas que solo él y yo entendíamos, esos likes camuflados, o esas escenitas de celos indisimulables cuando alguno veía al otro, con otro/a.
Capaz nunca me hubiera ilusionado de esta forma (a tal punto de compararme con una amiga por él), capaz lo hubiera tenido siempre como a esa Luna completamente inalcanzable sino fuera porque alguien como EL, tan galán que las mata a todas, tan popular y tan protagonista de todo, me hubiera demostrado ese acercamiento hacia mí, me hubiera dejado esas pistas, esos acertijos en el camino que sólo él y yo entenderíamos
Quizás siempre hubiera sido la Luna y yo una más que la contemplara por la ventanilla del auto, admirándola, y enamorándome cada noche un poquito más de ella.
Pero ya está, ya no se puede volver el tiempo atrás, y por ahora mi alma es de él.
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Y cuando estoy con ella, y el cerca, no puedo evitar notar qué tan parecidos son. No solo en la belleza indiscutible de ambos, porque son El y La que mata a todas y todos -respectivamente-, son Ellos, los rubios, los lindos, los que tácitamente se sabe que se merecen mutuamente porque vienen del mismo palo; sino en sus destrezas, en sus palabras; en sus capacidades de utilizar la zurda, esas excepciones tan únicas que sólo podrían existir en dos como Ellos, o esas actitudes de superación, de "yo me llevo el mundo por delante y JAMÁS me caigo", ese equilibrio, ese alma de triunfador que solo Ellos podrían tener.
Porque uno los ve juntos y son almas gemelas, tan iguales que asusta. Y aunque quisiera dar todo por ser ella, no puedo, porque yo soy ésta y así vine, así me tengo que aguantar. Con mi diestra, mis defectos físicos notorios por todos, y ganando solamente si pierdo antes.
Así que parece que así es y así será. Almas gemelas son almas gemelas, ven en el otro todo lo que son ellos, y particularmente en este caso, pueden compartir su amor por la perfección en todos los sentidos, amando a alguien que sólo puede ser triunfador, igual que el otro.
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Como dos Lunas. Pero no nos percatamos de que Luna sólo puede existir una... Y entonces queda completamente descartado que Ella sea tu otra mitad, tu amor indiscutible.. Porque siempre es mejor alguien que nos complementa, completa y hace crecer compartiendo diferencias que alguien que te compite y donde todo es tan novelezco.
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Si estás de acuerdo, yo me ofrezco a ser el Sol. Aunque vos tengas miles de estrellas atrás que sólo te hagan lucir más, y yo nubes que me quieran ocultar. Aunque seamos de diferentes mundos y a la vez, iguales, porque vos dirigís la noche y yo el día. Me ofrezco a empatarte, pero nunca a competirte. A ser tu opuesto, pero a la vez tu igual. A amarte desde lejos, pero no por eso menos.
No sé si estés de acuerdo o no, pero de todas formas, para brillar dependes de mi existencia, y te pasa por elegir la noche antes que el día. Te pasa por ser Luna.
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Así me tengo que aguantar. Con mi alma revolucionaria, desafiante, pasional, exótica, impulsiva y con miles de altibajos y vueltas, de todos los tipos, para tomar una decisión o para formar una opinión sobre algo.
Y así se tiene que aguantar ella, con su equilibrio, su rutina, su habilidad para todo, tan completa que asusta, y lo más importante, su encanto de princesa.
Pero después elegís vos que aguantar. Yo soy la más infumable de las dos, pero te puedo brindar momentos únicos, que te aseguro que ella no puede. Como un Eclipse...
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