Que se vive feliz disfrutando hasta de respirar. Que hasta lo más mínimo debe hacerse con amor. Que dar para recibir no es dar, sino egoísmo, y que solo se recibe cuando nos conformamos con lo que tenemos, sin esperar ni especular nada. Que lo que tenemos es lo que nos toco. Pero que nunca es tarde para que algo mejor o lo que nosotros queramos, llegue. Solo.
Entendí que, aunque expresar sume, muchas veces resta. Que en un mundo lleno de tanta falta de amor sincero, el que es dichoso de sentirlo por alguien, solo sufre. Que la gente usa a alguien que sabe que está enamorado de él para que lo haga sentir bien a él mismo, porque nadie más lo ama como esa persona y puede hacerlo sentir bien, sin embargo él no puede amarlo igual o más....
Que lo mutuo, puro y duradero, tarda. Y que llega en su medida. Cuando ambas partes entendieron, cuando aceptaron, cuando crecieron.
Una amistad, un amor. O más de uno. Llegan, cuando nos disponemos a sonreír y nada más que a sonreír, al alma misma y a la ajena.
Entendí que lo que perdura es lo vivo, lo feliz, lo sincero.
Y que lo más importante en esta vida de días contados, es saber levantarse y seguir, antes de que la cuenta termine
No hay comentarios:
Publicar un comentario