Mientras respiremos, nada está mal

13.9.16

Que nada sea en vano

No sé qué fue pero cambié, no sé como que entendí todo. Creo que fue cuando comprendí que la mejor compañía que podía tener era yo misma... Sin odios, sin rencores al mundo. Al final de todo esto cada uno busca lo mejor para uno mismo sin importar cómo se sienta el otro... Por qué enojarse? Por qué indignarse con un mundo que es así hace siglos y siglos o peor, por qué molestarse en cambiarlo? Por que resignarse a vivir o rendirse? Si la vida siempre nos pega un poco, o mucho, pero nunca eternamente... La vida es linda para quien sabe esperar, entender, seguir a pesar de cualquier cosa y por sobre todo, reír por lo bueno que haya en tanto mal, porque hasta cuando creemos que no hay una mínima razón de sonreír, hay alguna, para quien sabe encontrarla.... Solo hay que buscar.
Para qué  aislarse? Para que mudarse, cambiar de entorno? El mundo es igual en cualquier país, en cualquier colegio o trabajo, en todos lados. Y en cualquier tiempo también. Ayer, hoy, mañana. Lleva demasiados años en pie y nada cambia no? La gente nace vive y muere y la tierra sigue intacta. No hay fin del mundo, no hay tal crisis.
Solo buenos y malos momentos. Para muchos será cansador este subibaja que es la vida, y para otros, una bajada que parece no tener fin. Pero para ambos hay una sonrisa y un momento de felicidad pura, si se sabe esperar, si se sabe resistir, y sobre todo, aceptar lo que nos toca sin nada a cambio.
Y se llama amor. Amor al aire que respiramos y a la mente que tenemos y que puede razonar. Capaz de leer esto hasta al final, entenderlo y actuar, capaz de hacer que nada sea en vano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario