Mientras respiremos, nada está mal

21.7.15

Todos respiramos del mismo aire

Yo tengo la receta para hacerte volar, pero hasta que no estés enterrado y dolorido no te la pienso dar.

Yo no vine al mundo a salvarte de nada, a consolarte ni a ser tu hombro dónde llorar, igual que todos. Cuando lo tengo que hacer lo hago, pero nunca lo fuerzo. Viniste para sufrir, igual que todos. Viniste para no ser consolado las veces que más lo necesitás, para que cuando necesites a alguien que te entienda estén todos en contra. Para que cuando necesites plata más que nunca sean todos pobres. Yo no soy todo eso, pero me hago. En cambio ellos lo son de verdad. Yo me hago, porque no voy a revolucionar la idea de ser que tienen todos los humanos. No, al menos por ahora. No puedo cambiar al mundo, menos a las personas. Así que ya esta hermano. Llorá hasta que te estés muriendo y entendé a toda la miseria y basura que es y hace a este universo. Entendelo desde el alma, date cuenta de qué tan cruel puede ser el resto. Y cuando hayas caído, ahí te presto de mi receta, de mi hombro, de mis consuelos y de mí misma. Pero primero te dejo tocar fondo y te dejo ahí un rato, así te percatas un poco de la realidad. Cuando hayas entendido, te ayudo y volvés a vivir. Después de ahí vas a volver a caerte unas mil veces más. Pero el dolor cada vez va a doler menos y el levantarse cada vez va a ser más natural. Yo aprendí más sola que acompañada. Porque no todos saben que pueden destruir y hacer con sólo palabras; yo sí. Y decí que soy buena mina. Porque la causa de todo el mal que hace el hombre es eso: saber, consciente o inconscientemente de lo que uno es capaz.

Te invito a vivir la vida. Estudiá, decidí, dudá, enamorate, besá sin amor, salí a bailar, fumá, tomá, dormí en la calle, comé cualquier cosa, cuidate y no te cuides, deseá lo que está "prohibido", reíte sin que importe donde sea y justificate como se debe, porque siempre hay una manera, hasta si te reís de los nervios; llorá y reite a los dos minutos, sé agradecido, abrazá, sé humilde sea cual sea tu posición, no te la creas nunca, ni estando arriba de todo, y por sobre todo: encargate de que siempre respires bien.

Mientras respires, mientras estés con vida, todo lo que te pase está en orden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario