Mientras respiremos, nada está mal

30.7.15

Así y Asá

Mirando por la ventanilla del auto y mezclando mi vida con lo que aprendí en Lengua pensé: "Lo tácito es mejor que lo expreso. Que lo que está bien parado sobre los renglones, firme. Porque si lo sabemos encontrar, nos sorprende. Porque promete más. ¿Y qué promete? Promete el desafío mental., el desafío con uno mismo, el debate individual. Porque si algo está escrito como certeza, con las palabras correctas para transmitir seguridad y firmeza, nos hace pensar que es eso y punto, que no hay vueltas. Nos hace pensar que es indiscutible, que no se puede pensar distinto. Nos marca que algo es realidad solo porque está bien sobre el renglón. ¿Pero y si leemos? No, no, no. Leamos bien. Entendamos. Encontremos el mensaje atrás de lo que alguien nos pintó como verdad. ¿En serio es verdad? Discutamos, primero con nosotros y después con otro. Hagamos un debate individual, desafiémonos a nosotros mismos. Y así vamos a ver bien como se le puede dar la vuelta a todo y llegar a una única y confusa conclusión: todo es relativo. Y entender que así vivimos, fingiendo que para todo hay una solución, siendo engañados, creyendo lo que nos pintan, en un mundo mal construido y lleno de miserias, desagradecido, frío, y muy buen actor. Tan buen actor, que por momentos hasta a mí me hace creer que la vida es color rosa. Pero yo no voy a poder cambiar nada, si esto siempre fue así. No sabemos ni de dónde venimos con certeza, ¿qué nos hizo creer que en el transcurso de esta historia habría algo firme y cierto? Y bua. Nos tragamos esa mentira como nos tragamos tantas otras y acá seguimos, creciendo, haciendo más grande esta torre mal construida que es el mundo, que tiene un derrumbe asegurado y del que Ó casualidad! Tampoco hay nada cierto".

No sé che. Como últimos renglones bien parados quiero plantear el uso de la razón, de la mente, para una buena causa: cultivarla y conocerse a uno mismo; ver de qué y quiénes estamos rodeados, y vivir un día a día razonando sobre lo que se nos cruce por el camino. Pero más que nada, no dejemos de ver lo tácito. Lo que más nos cultiva la mente es buscar y encontrar lo que está atrás de lo que parece ser cierto y verdadero, ¡Y debatir! Debatir con uno y con otro, y ver si podemos llegar a algo que se acerque a "lo cierto": cuando nos quedamos sin palabras, o cuando el otro se queda sin ellas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario