Me creo tantas cosas que en vez de creerlas terminan siendo. Me manijeo tanto, al punto de sonreir pensando en algo imaginario, cuando en realidad sólo es eso: algo imaginario.
Es un mundito que queda hermoso en mi cabeza- Que me divierte y me distrae cuando algo está mal, que me hace creer que siempre hay esperanza: mi mundo.
Me encantaría poder vivirlo, sentirlo en mi piel como algo real. Aunque a veces tengo miedo a la decepción: soy demasiado idealista, demasiado.
Y quizás eso me haga desilusionar como por ahí no. Quizás supere mis expectativas (aunque en este mundo, dudo que eso pase). Quizás. Ciertamente no lo sé.
Pero si pienso y sonrío por vos porque yo así lo decido, si me creo lo que me creo porque se me canta creerlo, ¿por qué cuando se me canta sacarte u olvidarte no puedo? ¿quién es el dictador, que irrumpe en mi mundo multicolor y se cree dueño de poner y sacar personas de mi vida?
Eso no se hace, F.
No hay comentarios:
Publicar un comentario