Mientras respiremos, nada está mal

4.4.15

Voces

Algo le dice que lo tiene que dejar ir: no sabe qué. Algo le dice a gritos que tenga cuidado, que con algunas cosas es mejor prevenir.
Siente que lo pierde. Su conversación se hace cortante, agria e incómoda. "Chau.", simple, concreto. 
Le devuelve el saludo. Sale de whatsapp, pero se queda mirando la pantalla.
Los ojos negros confusos, perplejos, colgados; piensan, divagan. Frunce el ceño, intenta escribirle algo- Pero no se le ocurre nada y el "chau.", la está carcomiendo.
Fue decisión de ella. Minutos después, el arrepentimiento se esparce por su alma. ¿Qué hizo mal?
               Le duele. 
Y como frases a tinta multicolor, en su mente aparecen escritos y distintas voces en off los leen en alto, para que ella escuche.

Su otro yo:"¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? Ahora te arrepentís como una boluda".

K:"0 códigos".

Su otro yo:"Hablale".

K:"Malísimo flaca, no me vengas a hablar de códigos a mi".

Su otro yo:"Pedile perdón, y que esté todo bien entre ustedes".

K:"Prefiero que te lo comas, a que te lo chamuyes".

Mel: "No estás haciendo nada mal Flor, lo de ella fue peor. No es nadie para enojarse por algo que ella también hizo, y muchísimo peor".

K:"Me jodio que no me lo hayas dicho vos"

Giu:"Dale boba, abrite al amor".

EL: "Te quiero".

Pero otra voz en off, más grave e intimidante interrumpe este monólogo de voces y su mente se marea: EL MIEDO. 

Teme. No quiere escuchar lo que tiene para decir, pero lamentablemente no es algo que pueda decidir. 
Lo escucha. Cierra los ojos, los apreta, los frunce, sangran. 

Todas las voces se quedan afónicas, y la tinta multicolor se gasta. Este es su momento, y no hay voz capaz de opacarla. 

Tiene miedo, de vuelta. Sabe que haga lo que haga, alguien sale lastimado. Sino es ella es una amiga, y sino otra. Pero intenta llevar a la práctica lo que alguna vez alguien le dijo: a veces hay que pensar en uno mismo. Nunca le gustaron las decisiones entre la espada y la pared, no son su especialidad. Es equivocarse o equivocarse. Caer o caer. Pero sabe que entre caída y caída se aprende. Quiere aprender, como siempre. Pero no sufrir, aunque sabe que es imposible. Entonces si es imposible, si es en vano alejarlo, ¿por qué lo escapa?. 

Se arriesga. Se tira de cabeza, sin saber si la pileta tiene agua, o si caerá de panza. Pero hace lo mejor que puede y espera a la suerte.

Mientras tanto, una voz en off algo conocida, le dice

 "¿nos dan un poco de amor y nos enamoramos? me parece que nos tocó el alma. vení, seguimecorré". 

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