Mientras respiremos, nada está mal

27.3.15

Que saltes al vacío y que no vuelvas nunca

Otra vez vos. Me prometí a mi misma alguna vez no dedicarte mas tiempo, lo que implica no dedicarte renglones. Y acá estoy de vuelta, inspirando mis dedos sobre tu persona y dejando que fluyan sobre letras. De vuelta.

Tanto tiempo pensé en vos, creyendo que de una vez por todas había llegado a la conclusión adecuada. Sí. Estaba en lo cierto. Sin embargo, en estos momentos no recuerdo dicha conclusión, lo que me hace pensar que no fue tan reveladora como creí.

Como una estúpida escribo tu nombre en los chats, pensando, ilusionándome con que puede llegar a aparecer un "escribiendo..." que me haga rebotar el corazón. Pero no, eso no pasa. O sí, pero en mis juegos mentales.

No hay ningún escribiendo, ni nada que me pueda sacar una sonrisa. La intención con la que te busqué en mis chats lamentablemente no es más que eso, una intención. Antes que tu nombre veo tu foto. Sos vos, en otros labios. Sos vos navegando, pero no en mis aguas. Sos vos fluyendo, pero no en mi cuerpo.

No estás conmigo y esa probablemente sea la causa por la que hoy estoy acá. Estás con ella, en una foto blanco y negro con un fondo blanco, que para mi parecer parece sacada de Tumblr. Quizás porque parecés uno de esos chicos de película, lindos, altos, rubios. O quizás porque para mi sos como un chico de película, en realidad, de mi película.

No estoy enamorada. No siento esas mariposas que -casi literal- alguna vez sentí por vos, o en algún mambo o calentura por otro.

Pero de vez en cuando, me pongo mis auriculares enredados y nos imagino juntos, jugando al fútbol con una botellita o abrazándonos, mas vos a mi que yo a vos, conteniéndome, sin dejar que este cruel mundo me destroce.

Lo nuestro no tiene nombre, o por lo menos lo mío, con vos. Y lo que no tiene nombre no puede ser.
Quizás por eso no somos, porque alguien nos pregunta qué onda y nos quedamos colgados pensando una respuesta inexistente.

No siento amor, calentura, odio, resentimiento ni nada por el estilo. ¿Será esa la respuesta? ¿La que saco entre oraciones?.

Amor y odio, las dos emociones más fuertes experimentadas por el ser humano. No siento ninguna por vos, pero porque no estás en mis extremos.

¿Pero si no lo estás por qué te estoy dedicando mis deslices?

Porque que no estés en los extremos, no significa que estés más atrás o seas menos importante. Existe la mera posibilidad de que te hayas pasado por encima del límite. De que estés más allá, inalcanzable para mi.

Pero esto no es probable. Todavía no te encuentro y me quiero morir.

Entraste sin avisar y quizás, así te vayas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario