¿Por qué releer? ¿Por qué repasar? ¿Qué nos garantiza? ¿Nos ayuda o nos perjudica? ¿Y si leemos algo que afortunadamente se nos había salteado y ahora te querés matar? ¿Y si sin querer leés entre líneas y entendés algo que no querías entender? ¿Y si tu mente piensa más de lo que ¿debería? ?
¿Y sí navega por un mar en círculos, sin llegar a ninguna parte? ¿Y si la brújula se rompió y no hay más rumbo? ¿Verdaderamente alguna vez hubo brújula? ¿Hubo rumbo? ¿Existe, hipotéticamente, "la brújula"? ¿Y si me estoy haciendo demasiadas preguntas? ¿Mucho más de las que ¿debería? ?
¿Qué es "deber"? ¿Quién es dichoso de marcar qué se debe y qué no? ¿Quién tiene el poder de la objetividad absoluta? ¿Quién marca qué si y qué no? ¿Quién marca que el plato se llama plato y que el rojo verdaderamente es rojo? ¿Quién está tan seguro de si mismo que le da esa seguridad a los demás? ¿Quién tiene un manual de vida en sus manos? ¿Quién tiene la guía de qué hacer para ser más feliz? ¿De qué está bien y que está mal? ¿Quién tiene el libro que tiene dentro dos columnas que dividen lo bueno de lo malo? ¿Quién es capaz de generalizar todo en una palabra? ¿De encerrar todo en un "algo"?
¿Quién tiene el poder? ¿La receta justa? ¿La magia?
¿Es acaso, esa persona, verdaderamente feliz? ¿Tener las instrucciones es bueno o malo?
Porque no hay instrucción de instrucción. No hay exactitud, ni un "es lo que es y punto". No existe la objetividad. El que lee las instrucciones tiene la ¿suerte? de tener mente y razón, y cuando las lee, cuando las razona, se le presenta un dilema complicado. ¿Y ahí quién lo ayuda?
¿Quién es más grande que el más grande?
No hay instrucciones generales. Vos escribí tu consigna y abajo resolvé el problema.
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